Texto bíblico. Lucas
14:25-26 Muchos siguen a Jesús por necesidad, y
otros por interés, y aun desde la antigüedad así lo hacían (
Juan 6:2); entonces la pregunta sería ¿por qué sigues a Jesús?
¿Por sus milagros? ¿Por necesidad? En el texto (
Lucas 14),
leemos que una gran cantidad de gente seguía a Jesús; no obstante él era
consciente de por qué lo hacían, entonces les expresa la condición única para
seguirle y ese mismo interrogante, es muy actual para nosotros: ¿Por qué quieres
seguirle? ¿Este fin de año, vas a decidir seguirme? ¿Este año que está por
comenzar -2012-, vas a decidir seguirme? O quizás ¿has decidido darte unas
vacaciones este fin de año? ¿Vas a seguirme porque necesitas algo? O ¿vas a
seguirme porque me amas y quieres ser formado como mi discípulo? ¿Cuál será tu
respuesta? El Señor a algunos les está preguntando: ¿Me vas a seguir? Y a otros
quizás les dice: ¿Por qué me vas a seguir?
Juan
8:31-32, el Señor aquí nos dice cómo podemos ser verdaderos discípulos
suyos. Un discípulo es un seguidor de Dios, alguien que ha determinado hacer su
voluntad, por lo regular, siempre hemos hecho énfasis en el versículo treinta y
dos, pero no habíamos juntado, ambos versículos; es necesario leer más biblia,
porque encontramos que este versículo es el resultado de hacer lo otro (Vr. 31);
porque la única forma de conocer la verdad, es siendo discípulos del Señor
Jesús. Una cosa es ser simpatizante y oidor, y otra es ser gente comprometida
con Dios, porque es cuando entendemos que en realidad Dios nos quiere sanar, nos
quiere prosperar etc.; algunos no conocen la verdad porque no han determinado
ser discípulos del Señor Jesucristo, y aunque llevan tiempo en las cosas de
Dios, aún no han recibido la revelación de la verdad, de Dios para su vida.
Cuando determinas entregarte al Señor no es ser
simplemente simpatizante, sino que lo que tu escuchas decides aplicarlo en tu
vida, como discípulo del Señor Jesucristo y la verdad entonces comienza a ser
revelada, y de esa forma, ya no quieres más la mentira del mundo, ni la mentira
del pecado, ni le crees más a las mentiras del diablo, es entonces cuando llegas
al interrogante: ¿Por qué me perdí tanto tiempo de tu verdad Señor? Entonces es
cuando determinas, “quiero ser discípulo de Cristo y no me quiero apartar y
aunque los demás se vayan de rumba en esta feria de Cali, yo voy a estar
enrumbado pero con el Señor”, “mientras otros se embriaguen con vino yo estaré
embriagado con el Espíritu Santo”. Es mejor ser un seguidor del Señor, y
dedicarte completamente a Él. Tres cosas debemos tener en la cuenta jóvenes, que
tienen que ver con determinar en nuestras vidas con todo nuestro corazón, seguir
a Jesús, y no siendo como los fariseos y religiosos, que sólo desagradaban al
Señor Jesucristo, porque aunque sabían la Ley, en su vida no pasaba nada; pero
tú has de ser amigo(a), del Señor, aquel, aquella, con quien el Señor pueda
contar, para bendecir a otros:

1. Asegúrate de amarle con todo el corazón (Vr.
26-27). Si no le amamos más que a cualquier persona o cosa en esta vida, si no
estás dispuesto a morir –no significa que tengas que ser clavado en una cruz
¡No! porque eso ya lo hizo Jesucristo-, a todo lo incorrecto en tu vida, morir a
aquella persona o alguna cosa que te está estorbando u ocupando el primer lugar
en tu corazón, donde debe estar sentado el Señor, porque es Él, quien debe estar
sentado en el trono de nuestro corazón; ese lugar no es para un novio(a), ni un
esposo(a), tampoco una Empresa, ni tu Universidad, y no quiero decir que todo
esto no se aprecie, sino que debes asegurarte que quien ocupa el primer lugar en
tu corazón debe ser siempre el Señor Jesús. Ser un discípulo de Jesús demanda
obediencia, y ésta, demanda amor.
A Jesús se le presentó un joven rico y le
preguntó qué tenía que hacer para heredar el trono de los cielos, porque él
cumplía los diez mandamientos, ¿qué más tenía qué hacer? -Quizás hoy día muchos
se presentan así- Jesús, le contestó que todas sus propiedades las vendiera y
diera ese dinero a los pobres, este joven “se puso muy triste, porque era muy
rico” (dice la Escritura
Lucas
18:18-23); Jesucristo entonces responde que por eso al reino de los cielos
no entrarían los ricos (Vr. 25), no quiere esto decir que debemos ser muy pobres
para heredar el cielo, sino que lo enriquezca tu corazón sea el amor por Dios,
sea la bendición de ser discípulo del Señor Jesucristo. Porque Él demanda
nuestro amor, porque Él ya nos amó primero, porque todo lo que el Señor demanda
de nuestra parte, es para nuestro propio beneficio. Probablemente el Señor en
ese momento estaba probando el corazón de aquel joven, para ver dónde tenía
puesto su corazón. Y tú, ¿cuál es tu Dios? Porque cuando te acercas a Jesús en
la decisión de “morir”, encuentras que tú eres tu propio Dios.
Cuando me acerco a la Palabra algo debe cambiar
en mi vida, debo dejar mis decisiones a un lado y tomar las decisiones de Dios,
porque si en todo momento estoy tomando mis propias decisiones sin tener en
cuenta al Señor, eso me está demostrando que yo soy mi propio dios. Cuando Dios
te esté pidiendo algo, si verdaderamente le amas, entonces entrégale lo que te
pide. Quizás quiera probar tu corazón, como lo hizo con Abraham, quien tuvo que
esperar cien años para recibir a su propio hijo; igual en estos días ¿Cuántos
han tenido que esperar para alcanzar ese sueño que tanto anhelaban? Y han tenido
que esforzarse y ha sido muy duro, pero por fin lo han logrado, para que luego
Dios les hable y les pida aquello, que hayan alcanzado; entonces vienen las
inconformidades de algunos, porque fue algo que lucharon tanto, al estilo de lo
que hizo con Abraham, al pedirle justamente a su hijo tan anhelado –Isaac-; pero
Dios, quería probar su corazón, porque Él le había prometido toda una
descendencia y grandes naciones.
Quizás tu estés agarrando lo que crees es tuyo, y
no le entregas nada a Dios, porque a veces somos tan limitados, que sólo estamos
mirando lo que tenemos, cuando el Señor nos está diciendo que le coloquemos a
Él, como lo primero en nuestra vida, sólo para darnos algo más grande de lo que
tenemos en este momento; sin embargo es necesario tener un corazón limpio y
recto, porque la Escritura dice, que entonces Él se despertará por ti y hará en
ti morada de Su justicia y que aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer
estado será muy grande, porque lo que Dios tiene para ti es algo muy grande,
pero Él tiene que probar primero qué hay en tu corazón y cuál es tu dios. Porque
no hay nadie que decidiendo amarme por encima de todos sus seres queridos, o
cuidando su sexualidad y cuidando mi Presencia en su vida; que no haya de
recibir mucho más en este tiempo y en siglo venidero la vida eterna, esto es lo
que quiere decir esta Palabra (
Lucas 18:
29), jóvenes, que recibirás si decides darle el primer lugar a Dios en tu
corazón, que no te sea multiplicado después; porque Dios sólo sabe multiplicar;
por eso es necesario que aprendamos a descansar en Él, porque el Señor no se
equivoca, quizás a muchos les haya dicho que sus relaciones sentimentales no
están de acuerdo a su voluntad, o que no es el tiempo de tomar tal o cual
decisión; porque algo ha visto Dios que no te conviene.
Si tú hoy entregas lo que está pidiendo para
darle el primer lugar en tu corazón, te acordarás de este día, si Dios no te
levantará y tomará lo que tú tienes y te multiplicará, hasta dejarte tan
asombrado(a), de lo que Dios comenzará a entregarte, y de esa forma, el año que
entra será cuando verás el favor de Dios para tu vida; pero es necesario que
decidas a sacar de tu vida todo lo que no es de Dios y decirle que le amas a Él
con todas tus fuerzas e invitarle a que venga al trono de tu corazón y se siente
en él, porque es lo más importante para ti. Dios sentado en el trono de tu vida,
prepárate porque todo lo que tiene para ti, será hermoso, y entonces mandará:
“tráiganle a mi hijo(a) lo mejor –universidad, trabajo, idea de negocios o
empresas-”; porque Jesús sentado en el trono de tu vida, hará maravillas; por
ello debes alabarlo, porque no hay nada más que pensar, aquí no hay nada que
perder, pero sí muchísimo que ganar; pero es necesario que le demuestres con
hechos que le amas; y si esa es tu decisión grandes cosas vienen para tu
vida.

2. Analiza tu vida. (
Lucas
14: 28-32). Quizás literalmente hablando nada de esto te acontezca a ti,
pero sí estamos construyendo nuestra vida, nuestros sueños, por lo cual estamos
librando una batalla muy fuerte, contra el mundo, contra nosotros mismos; y esto
es más duro para nosotros los jóvenes, que para los adultos, porque ellos ya
aprendieron lecciones de “tantos totazos”, que se dieron; los jóvenes son
inexpertos muchas veces, pero no faltos de inteligencia; por tanto, debes abrir
tus oídos y escuchar lo que Dios habla a tu corazón; porque por inexpertos que
llegues a ser, si escuchas y obedeces la voz de Dios, serás sabio, y te librarás
de tanto dolor que otros por no estar en los caminos del Señor han tenido que
vivir.
Es momento de ser cuidadosos, incluso muchos
notarán que ahora que están en los caminos del Señor, ahora sí aquella persona
que antes ni lo determinaba y “que tanto le gustaba”, le comienza a tener en
cuenta, pero resulta que justamente esa misma persona, no quiere nada con Dios,
debes ser inteligente y apartarte de allí, igualmente, dejar la pornografía y la
masturbación, dejar de estar mirando tantas vallas que ofrecen mujeres casi
desnudas, igualmente en televisión, y por donde quiera que vayan los jóvenes han
de cuidar sus ojos; porque queriendo santificarse hay como “un bombardeo” a su
alrededor. Obviamente que cada uno ha de tomar sus propias decisiones, porque la
misma Palabra dice: “todo me es lícito, pero no todo me conviene (1a Corintios
6:12), porque justamente en estas fechas, algunos aducen que nada de malo tiene
la cabalgata –en la feria de Cali- (cuando de lo que allí se participa es de
licor, contiendas y deseos inmundos); entonces la respuesta sería a su vez una
pregunta: ¿El Señor Jesucristo estará allí? Entonces, si Él no va a estar allí,
¿qué tenemos que hacer los hijos de Dios en lugares donde Él no va a estar?
Por eso, es necesario que te sientes y analices
tu vida, que bueno es este tiempo para que comiences a analizar tu vida, por
ejemplo: Qué tenemos y qué nos falta para construir nuestra vida, y reconocer
qué tenemos que desechar. Es necesario que nos levantemos en batalla contra el
diablo, y analizar ese libro de sueños de este año que ya termina, y buscar por
qué no alcanzaste tal o cual meta, etc., y qué te faltó para lograrlo; por lo
tanto, hacer esa introspección –mirarnos a nosotros mismos-, para reconocer “qué
tengo que revisar en mi vida y qué me está faltando”; porque si Dios nos dijo
algo, Él lo cumple porque lo cumple. De igual forma desechar lo que realmente no
te sirve para el logro de tus metas y proponerte que en este nuevo año tú irás
por todas tus metas, pero es necesario que desde ya, comiences a elaborar tu
libro de sueños del próximo año, pero sueña con lo legítimo, busca en Internet
–porque también sirve para cosas buenas-, esa universidad donde te gustaría
estudiar, esa casa o ese auto, etc., imprímelo y colócalo en tu libro, porque
como hijos de Dios, tenemos derecho a soñar y recibir del Señor, sólo cosas
buenas; pídele una palabra para cada cosa y pégala allí en aquello que estás
soñando. Es tiempo de recapacitar y tomar nuevas decisiones, pídele a Dios te de
una palabra para este nuevo año; es importante ordenar, reestructurar tu vida,
porque si entiendes que significa que el favor de Dios va a estar contigo,
entonces reaccionas y piensas que es tiempo de ordenarte y de vivir para el
Señor.

3. No te aferres más a lo que tienes (
Lucas
14:33). Es decir, no querer soltar, el mismo Señor Jesús dice que lo
pensemos bien, por tanto, si quieres ser en realidad discípulo de Cristo,
tendrás que abandonar todo lo que tienes. Muchos creerán que el Señor es
injusto, pero quiero recordarte que nada de lo que tienes es tuyo, nada nos
pertenece (1o. Crónicas 29: 11-14) “Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu
mano te damos”. Dios nos ha hecho simples administradores; pero de cosas buenas,
porque todo lo que viene de Él es bueno (
Santiago
1:17); porque de lo Alto, sólo viene “toda buena dádiva y todo don
perfecto…del Padre…en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. Por eso,
cuando Jesús decía “píenselo bien porque para ser mis discípulos tendrán que
abandonar todo lo que tienen, y esto significa que debes entregar todo lo que no
viene de Dios, o sea aquello que desagrada a Dios y que es tuyo, debes
despojarte de eso, y dejar de aferrarte de aquello que estás tomando como tuyo,
y que por ser incorrecto, no viene de Dios. Si hay algo que no es nuestro y
debemos renunciar es al pecado, la rebeldía, porque eso no es de Dios.
Conclusión. Nosotros lo único que debemos tener
es todo lo que venga de Dios y por tanto, será lo bueno, será lo perfecto,
porque es tiempo de decidir ser discípulos del Señor Jesucristo. Hay jóvenes que
se han acostumbrado a su pecado, y lo más insólito es que argumentan que “ese es
el aguijón en mi carne”; cuando en realidad lo que debemos es entender que Dios
nos ha hecho libres es para vivir en su gracia y hacer lo correcto. Somos libres
para disfrutar los favores de Dios. Es tiempo de quitar de tu corazón todo
aquello que no es de Dios, incluso tus propias determinaciones, porque si en
realidad has decidido amar y seguir a Jesús, es necesario que te prepares para
esas grandes conquistas que Dios te está preparando.